«𝑬́𝒓𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒄𝒖𝒂𝒕𝒓𝒐: 𝑹𝒐𝒔𝒆, 𝑬𝒍𝒍𝒂, 𝑴𝒊𝒏𝒂 𝒚 𝑪𝒂𝒓𝒍𝒂. 𝑬𝒏 𝒐𝒕𝒓𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂, 𝒕𝒂𝒍 𝒗𝒆𝒛 𝒉𝒂𝒃𝒓𝒊́𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒔𝒊𝒅𝒐 𝒕𝒐𝒅𝒂𝒔 𝒂𝒎𝒊𝒈𝒂𝒔. 𝑷𝒆𝒓𝒐 𝒂𝒒𝒖𝒆𝒍𝒍𝒐 𝒆𝒓𝒂 𝑩𝒊𝒓𝒄𝒉𝒘𝒐𝒐𝒅.
Creyeron que ya no tenían capacidad para volver a actuar, pero se equivocaron.
Los miembros de la red criminal HADES se han reorganizado y
claman venganza contra quienes los traicionaron, pero sobre todo contra quienes
se enfrentaron a ellos y lograron sacar a la luz su enrevesada actividad y su
verdadera identidad.
Alexander Vargas, Ana Castro y Torm se ven
envueltos nuevamente en la lucha contra HADES. Cuando menos lo
esperaban y de la forma más insospechada, la casi extinta organización, vuelve
a cruzarse en sus caminos y a poner en peligro sus vidas.
Ahora sí, la batalla definitiva se acerca y
solo puede quedar un bando. Dependiendo de cómo cada uno juegue sus cartas la
balanza se inclinará hacia uno u otro lado.
El viaje hacia la supervivencia ha comenzado.
Si te pasa como a mí, que
comienzas a leer algún libro, donde se van presentando y añadiendo los
protagonistas con esos nombres y apellidos impronunciables, que tienes que
tomar notas (Yo lo hago la mayoría de las veces, para saber quién es quién)
aquí no te va hacer falta, ya que @susana.ar.escritora nada
más empezar las primeras páginas, añadió un detallado listado de personajes y
como ella dice:
- "Para no perderse
en el camino".
Analizando cuál de las dos
historias me han gustado más, aunque Expediente HADES (puedes leer la
reseña aquí) me
sorprendió gratamente desde el principio al final, Con "La venganza
de los indignos" debo decir que la autora se ha superado.
Se podría leer por
separado, pero ya puestos, te recomiendo que te compres la biología del tirón.
Con este segundo libro ha
sabido hilar cada uno de los giros que va dándose en la trama, dejando bien
atados, no dejando nada sin resolver.
Te vas a encontrar acción,
venganza, malos malotes, pero también hay una, dos o tres historias de amor.
¿Quién sabe? No quiero adelantar mucho más.
Al principio va un poco
lento, te vas enterando de los personajes y demás, pero poco a poco la historia
se va poniendo más interesante y los tres, cuatros capítulos finales, con un
desenlace, muy acertado.
Tiene toquecitos de humor,
es un punto a favor para la autora. Porque le va quitando hierro al asunto y me
gusta.
Si en la anterior novela,
elegía como el personaje que más me gustaba a Alexander, en esta, debo
confesar, que quien más me ha llamado la atención ha sido a un medio
malote Kay Sheider, hecho a sí mismo, protector por lealtad a su antiguo
jefe (Martin Hoffmann) de Maximilian, hermano de Alexander y su
peor enemigo. No se, pero me lo imaginaba como si estuviera viendo una
entretenida película de Arnold Schwarzenegger o Patrick
Swayze.
La acción es trepidante
y está muy bien documentado. Se nota que es cordobesa y ha hace un pequeño
guiño paseándonos por algunas de sus calles.
Estuve sonriendo mientras que lo leía y aplaudiéndola en silencio y cómo no,
también se lo comenté a ella cuando se prestó que le volviera hacer la
entrevista. Es todo un lujo poderla hacer y que la autora se preste con creces,
no tengo palabras de agradecimiento.
En la anterior entrada les dejo la entrevista, con todo mi respeto y
agradecimiento hacía ella. Espero que les guste.
Puedes comprarlo aquí
-
Enero se fue, pero me quedo con el sabor y el recuerdo de tres buenas lecturas.
Título: CÓMO NO SER UNA DRAMA MAMÁ. LAS 101
FRASES DE TU MADRE QUE JURASTE
NO REPETIR.
Autor:
Amaya Ascunce Guerrero
Año:
2012
Editorial:
Planeta
Temática:
Humor
Páginas:
384
Me pongo a revisar en
el blog y me doy cuenta que hace exactamente tres meses que no actualizo. No
tengo excusas o quizás muchas, demasiadas, que sonarían a eso exactamente:
Excusas.
Entonces pienso ¿Para
qué ponerme a darlas, si total supongo que aburrirÍa a la peña?
Que sí, que el trabajo
y lo que no es trabajo, que la casa y lo que no es la casa, que si las redes,
mis rutinas y mis historias varias. Que lo que me gusta es leer, aunque sea el
prospecto de omeprazol y claro, una cosa lleva a la otra y se me va el santo al
cielo.
Pues eso es lo que me
ha pasado. Ya está. Sin entrar en más detalles.
Una amiga que me
conoce, que cuando deja hablar a su intuición da en el clavo me aconsejó:
-Pero, “mi niña” no le
des tanta bola. Escribe y “ya” sin extenderte, ni currártelo tanto.
Pues sí, puede que sea la clave. Pero lo escribo en mi cabeza y los minutos se
van esfumando, mientras tanto pasa el tiempo y aquí estoy dando excusas de
nuevo ¡Glup!
¡Pin, pan, fuera!
Bueno, aprovecho que
estoy de vacaciones (Soy atípica, lo sé, pero en octubre también mola las
vacaciones y más si coincide con las de tu pareja, que de eso se trata
¿No?) e intentaré ir actualizando. Pero a mi manera. Así que, si me
lo permiten, empezaré por el final de mis lecturas leídas(como reconozco que me
gustan leer las revista, vete tú a saber la causa) Y así lo tengo más
fresquito.
O P I N I Ó N P E R S O N A L :
Primero te lo voy a recomendar. Pues para eso hoy me estoy tomando la licencia
de darle la vuelta a la tortilla y sin que te quemes te la tomes calentita.
Es disparatado. Juro que estando tumbada en la playa me reía a carcajadas
(menos mal que con esto de no ser temporada alta y que tienes que guardar la
distancia reglamentaria no se daba cuenta ni Dios, bueno “mi santo” (como diría
Elvira Lindo) que lo tenía al lado y me llamaba al orden, de vez en cuando.
Aunque debo decir que al rato volvía a reírme de nuevo.
Después de haber leído últimamente libros de suspense, intrigas, asesinatos y
por ese estilo, se me antojaba algo ligero, entretenido y si me hacía sonreír,
pues bienvenido sea. Siempre viene bien unas risas y si estas van cargadas de
añoranza de tiempos pasados, pues se agradece.
Es básicamente divertido. Dramas consejos, escrito en clave de humor. Contiene un repertorio de frases que indudablemente hemos oído en nuestra infancia o te reconoces diciéndolas, aunque juraras que no lo ibas hacer cuando fueras madre. Las va analizando con ironía y mucho humor.
La protagonista es la
misma autora del libro con un alias propio “la nena” algo cafre, llena de
inocencia y frescura que pone a prueba la paciencia de su madre, que resulta
tan peculiar y exagerada como ella. Entrañable, lapidaria, protectora y que le
gusta dar una segunda oportunidad a la vida de los objetos, ropas, etc. Como
cualquier madre de vecino.
Aunque el género no importe, ni influya y por supuesto que debe de haber
mucho drama papás. Son frases de una madre normal, pero que le añade un pelín
de drama a sus frases que le salen de la forma más natural, sin casi pensar.
Frases curiosas que repiten casi todas las madres sean de donde sean o muy parecidas. Utiliza frases temperamentales, consejos muy de refranero popular. Es lo primero que leo de la autora. La busqué en las redes y empecé a seguir.
La autora tiene un
blog también muy divertido donde podéis analizar cada uno de los
consejos de las dramas mamás, entre otras cosas. Lo recomiendo.
S I N O P S I S :
Este libro es para todos los que oyeron frases inolvidables como éstas: «Tómate el zumo rápido que se le van las vitaminas», «Te voy a lavar la boca con jabón», o «¿Te crees que soy la dueña del Banco de España?» Es para los niños con coderas y chándal de táctel que sabían que los cromos que regalaban en la puerta del cole llevaban droga y que hay hacer dos horas de digestión para meterse en el agua.
Pero también es para los que aseguran convencidos que nunca serán como su madre. Infelices. Aquí van las 101 frases que prometiste no repetir; la opinión de algunos expertos, como Javier Urra y Rocío Ramos-Paul—la supernanny de la tele—; la contribución de cientos de lectores anónimos que contaron su versión; y la historia de la nena, la protagonista, que sabe que lo negro del plátano no está buenísimo, por mucho que lo diga su madre. Si la tuya nunca dijo estas frases, bendice tu suerte.
"No te separes del grupo", "Los pantalones tienen que llegar a la cintura", "No tires eso, que se puede aprovechar", éstas son algunas de las frases que las madres repiten hasta la saciedad a sus hijos, tengan éstos la edad que tengan. Ahora la periodista Amaya Ascunce reúne todas estas 'letanías' en el libro 'Cómo no ser un drama mamá'. Un recorrido por las situaciones en las que las madres utilizan sus sabios consejos con mucho sentido del humor.
Este libro
condensa las situaciones en las que la autora ha recibido esos consejos y
las consecuencias que le han ocasionado. Además, en este libro se
incluyen entrevistas a psicólogos
que dan su opinión sobre la educación como Javier Urra o Rocío
Ramos, "que aportan algo de racionalidad a la historia", comenta
la autora.
(Sinopsis extraída una parte de aquí.)
El día que el arquitecto alemán Richard Leinz recibe en su casa de
Londres al señor Parker, investigador privado, descubre que hace quince
años cometió una grave equivocación que marcó su vida. Atormentado por sus
dramáticos recuerdos y por el dolor que causó a su alrededor, emprende una
búsqueda tenaz en su pasado para intentar enmendar su error.
"¿Y ya con que voy a soñar, cuando he sido tan feliz despierto?"
Es un cuento que Dostoyevsky escribió mientras esperaba la sentencia de
un tribunal que lo juzgaba por pertenecer a un grupo de liberales y
revolucionarios y que finalmente le costó el traslado a Siberia.