Recordar
mis sonrisas y encontrarte. Recordar tus palabras y tenerte. Descubrir que
siempre estuviste presente para mí. Pero no lo sabía, quizás
incluso antes de conocerte y mis ojos ciegos, no te veían
Desear
estar bonita para ti. Ahora que las mañanas tienen un encantador aroma… que
todo huele diferente, que me siento diferente y me pregunto por qué ahora. Por
qué ahora me inunda ese sentimiento hermoso, allí creciste, en mi atardecer y lo
inundaste de ternura.
Hace tiempo
que te espero y estaba contigo. Como si el tiempo anulara el pasado o acaso
siempre fue, desperté y allí estabas tú. Todo cuadra, las piezas
encajan.
Inmensas
ganas de verte, de hablarte, de mirarte, de contarte...
Tus
palabras, tú, merecen un poema, todos,
los que no se escribir.
(Dedicado a mi amor, a mi compañero de vida, al compañero que quiero tener hasta el final de mis días)
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